Tomate un momento y piensa en todas las cosas que tienes que hacer ahora, obviamente estás leyendo este artículo, pero probablemente estés haciendo más cosas a la vez, como escuchando música de fondo, mensajeándote con un amigo, y con otras 5 páginas abiertas en tu pantalla del ordenador.

Si es así, eres lo que se denomina un “heavy multitasker”. Tranquilo, yo misma y la mayoría de mis amigas somos así…¿Y porque digo solo amigas? En el hombre por lo general, predomina la razón y tienen un mayor poder de concentración (cada cosa a su tiempo, una por una) mientras que en la mujer tenemos mayor imaginación pero la atención más dispersa (estamos a mil cosas y nos perdemos con facilidad). Probablemente pienses que eres buena en multitasking, pero los estudios demuestran que no somos tan efectivas como pensamos.

Como algunos sabéis, me quedan 3 semanas para mi gran día, nuestra boda. Soy de aquéllas personas que quieren tener todo bastante atado, y se creen capaces de llegar a todo. Así que ésta lección me viene ni que al pelo, porque sinceramente, últimamente tengo miles de frentes abiertos (que yo me autoimpongo) y no consigo dedicar los tiempos adecuados a cada tema, me asaltan incidencias y debo rehacer o deshacer por no estar a lo que tenía que estar…

Muchos pensamos, erróneamente que el multitasking aumenta la productividad, parece que por el hecho de estar con más cosas, consigues abarcar más. Estudios recientes demuestran que ir cambiando continuamente de tareas o estar simultaneamente con varias a la vez, tiene un alto coste en la productividad.  Podemos perder hasta un 40% de productividad debido a  los pequeños bloqueos mentales que aparecen cuando cambiamos continuamente de tareas, sin contar con la pérdida de tiempo cuando debemos solucionar errores por estar disperso.

Quizá no te parezca un big deal perder algunos minutos, pero sí cuando se repite continuamente en el tiempo, o cuando por ejemplo estamos conduciendo, todos sabemos que pequeñas milésimas de segundos pueden ser vitales.

Además, para aquellas que nos creernos superwoman, no priorizamos bien de antemano y acabamos estresándonos más de la cuenta, incluso agotando nuestro estado físico. ¿Quién no se ha sentido agobiada en algún momento esta misma semana?

Ahora que sabes el poder destructor de estar con mil cosas a la vez, pon tu conocimiento para ser más productiva y eficaz.

–        Siempre haz tu check-list. Está demostrado que sacar todo lo que hay en la mente y transcribirlo ayuda a aclarar las ideas.

–        Priorizar por orden de importancia y de urgencia. ¡Ojo, nos gusta mucho quitarnos primero lo pequeño y fastidioso pero luego no llegamos a lo importante!

–        Haz como los hombres, cada cosa a su debido momento. Una por una. Concentro toda mi atención en esta tarea, eliminando las posibles distracciones. Acabaré antes y luego a por la siguiente.

–        Por último, sé práctica. Aceptar que no somos una superwoman y que no siempre podemos llegar a todo. Seguro que puedes prescindir de algunas cosas de la lista y reducir el tiempo en otras.

Anuncios